Desde la casa Colorá avanzamos por la C/ Hinojo hasta alcanzar el cauce del río Vinalopó. Una vez en él, continuamos por su margen derecha hasta llegar a la C/ el Pantano. Tras atravesar este conjunto de viviendas, retomamos de nuevo el cauce del río.
En este tramo aparecen los primeros cañaverales y el tarayal que da nombre al sendero. Alcanzamos la antigua fábrica de luz y, poco después, nos adentramos plenamente en el bosque de tarayes, avanzando con el curso de agua a la derecha. Este sector discurre íntegramente por el interior del tarayal hasta que lo abandonamos en dirección noroeste para buscar de nuevo la CV-835. Caminamos con la carretera a la izquierda y entramos otra vez en el cauce, situándonos bajo la comarcal.
Continuamos con el río a la izquierda por una senda que nos conduce hasta el mirador de la presa del embalse de Elda. Desde aquí seguimos por el sendero en dirección noroeste, dejando los tarayes a la izquierda, hasta regresar al cauce bajo el viaducto. A la izquierda queda la variante del itinerario que discurre por las caleras.
El recorrido principal continúa junto al cauce por un camino en dirección noroeste, con la vía del tren a la derecha, hasta alcanzar un cruce donde un ramal atraviesa el río hacia la izquierda. Seguimos por la margen derecha por un camino que se separa del cauce y discurre paralelo a un acueducto. Lo cruzamos y tomamos una senda que asciende por una vaguada de suelo rocoso hasta alcanzar una pista asfaltada. A la derecha queda la Torreta y, a la izquierda, el yacimiento el Monastil.
Cruzamos la pista y descendemos hacia la ciudad hasta localizar un nuevo acueducto. Giramos a la izquierda por una senda entre pinos que deja el acueducto a su izquierda, hasta enlazar con otra senda perpendicular que seguimos hacia la derecha. A la izquierda volvemos a enlazar con la variante que asciende hacia las caleras.
Continuamos en dirección al casco urbano, cruzamos la C/Tomillo y buscamos a la derecha la C/ las Golondrinas, por la que descendemos hasta regresar a la casa Colorá.