Desde Aras de los Olmos nos dirigimos hacia el cementerio viejo, que dejamos a la derecha hasta alcanzar la calle Ermitas. Desde allí tomamos el camino de las Lomas y, a continuación, un sendero que nos conduce hasta la calera de la Sarteneja. En este punto seguimos por el cordel de Castilla, que nos lleva a cruzar el camino del molino del Marqués.
Tomamos la senda hacia el sur hasta la loma del Carril, donde giramos a la izquierda y la seguimos durante unos 100 metros, hasta el desvío a la derecha por la cañada del Marino en dirección sur. Avanzamos por esta cañada hasta el camino de la Burguesa, donde giramos a la derecha. Poco después tomamos un desvío a la izquierda que nos lleva al barranco del Regajo. Allí enlazamos con la senda del Contador, cruzamos el barranco y conectamos con el SL-CV 22.
Continuamos en dirección suroeste hasta el camino de la Losa donde giramos a la izquierda. Tras recorrer unos 100 metros, tomamos un desvío a la derecha por la cañada del Tío Burriel, que nos conduce hasta unos campos, que cruzamos por el borde.
Llegamos a un camino donde giramos a la izquierda, junto a una casa en ruinas, y enseguida de nuevo a la derecha por un carril paralelo al camino del molino Quemado. Cruzamos este camino para dirigirnos al corral del Matutano y seguimos por el camino de la Cañada Larga hasta una pronunciada curva a la izquierda. Allí tomamos un desvío hacia el este, que más adelante vuelve a enlazar con el camino.
Giramos a la derecha hasta el camino del Molinillo, donde giramos a la izquierda, rodeamos una casa y seguimos por el camino que conduce a la verónica de San Gregorio. Desde allí continuamos por el camino de los Cerrados hasta el cruce con el camino de la Tañadilla. Finalmente, tomamos la vía pecuaria que pasa junto a un navajo y seguimos por el camino de los Oliveros hasta alcanzar Titaguas.